Grandes Montañas de la Costa Blanca
Cuando dejas atrás la línea de costa, la Costa Blanca revela un auténtico tesoro donde te rodeará un paisaje montañoso con nombre propio. Unas formaciones particulares de caliza de alta calidad típica de esta zona. Montañas imponentes de roca caliza que esconden rutas largas, alpinas y con auténtico carácter de aventura. Paredes como las del Puig Campana, el Ponoig, el “Barranc de l’Arc” en Sella ofrecen escaladas de gran envergadura, con itinerarios que superan los 400 metros. Otro icono inconfundible que separa la Marina Alta de la Marina Baja es la Cresta Sierra de Bernia, una de las crestas más estéticas y atractivas de la provincia.
Aquí la experiencia no se limita a la escalada: es una jornada completa de montaña. Desde la aproximación por senderos de montaña hasta el último largo en cumbre, cada paso forma parte de una aventura en la que se combinan resistencia física, estrategia y conexión profunda con el entorno natural.
Las grandes montañas son el lugar ideal para quienes buscan un desafío premium con carácter alpino: rutas largas, ambiente de altura y la satisfacción incomparable de alcanzar la cima tras varias horas de esfuerzo compartido.
Un viaje vertical donde la montaña te exige lo mejor y te devuelve momentos únicos de grandeza.
A continuación, os dejamos un listado de vías recomendadas para todos los niveles en cada una de estas montañas, para que puedas pensar qué actividad se ajusta mejor a ti.
Puig Campana
Oeste
- Montesinos-Botella V, 600 m. (1973); Ruta pionera, la primera escalada de la cara Oeste de esta gran montaña, vas a respirar historia viva de la escalada.
- Els Entorns V+, 700 m. (1983); Quizá la más repetida de toda la pared. Si te gusta las vías largas y mantenidas, esta es tu aventura.
- El Noi 6b+, 800 m. (2007); Gran combinación de rutas con un comienzo independiente, por si quieres llevarte una perspectiva más completa de la cara Oeste del Campana.
- Niño Bravo 6b/+, 500 m. (2000); un pelín más corta que las anteriores, comienza con largos de V/V+ para calentar bien y darlo todo en su segunda mitad. ¿Por qué no hacerse el Niño Bravo?
Aguja encantada
- Espolón Finestrat V+/6a, 160 m. (1980); la primera del sector, línea evidente y no demasiado larga, para hacer boca!! con algo de picante.
- Arista Aristóteles + cresta Pepsi, VI +, 300 m. (1983); una buena intro al este icono alicantino.
CENTRAL
- Espolón Central V, 430 m. (1966) Clásica entre clásicas, la segunda ruta escalada en esta imponente montaña. Han venido desde Yosemite solo para escalar este rutón.
- Julia + Espolón central 6a+, 400 m. (1982) La Julia en si misma ya es una de las mejores escaladas del Campana, pero si la sumas al Espolón Central es una combinación irresistible.
- Diada del País Valencià 6a+, 300 m. (1977); Un camino evidente y con roca de una calidad internacional.
- Espolón Elegant V+/A0, 350 m. (1978); Fácil y preciosa!!!
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- Espolón Elegant V+/A0, 350 m.
- Espolón Central V, 430 m.
- Espolón Finestrat V+, 160 m.
Ponoig
El Ponoig, conocido como la “El León dormido” por su silueta inconfundible, es uno de los grandes templos de la escalada clásica en la Costa Blanca. Sus imponentes paredes de más de 500 metros han sido escenario de aperturas históricas y siguen atrayendo a generaciones de escaladores en busca de rutas largas, ambiente auténtico y roca de calidad excepcional.
Escalar en el Ponoig significa formar parte de una tradición: la de quienes han explorado sus fisuras, diedros y espolones para abrir líneas que hoy son verdaderos clásicos. Aquí la escalada se vive con calma y respeto, saboreando cada largo y disfrutando de la grandeza de la montaña.
Con una amplia variedad de itinerarios —desde vías de autoprotección exigentes hasta grandes clásicas equipadas—, el Ponoig ofrece un terreno de juego único para quienes buscan algo más que una simple ascensión: una experiencia de compromiso, historia y calidad que lo convierten en una referencia imprescindible en la Costa Blanca.
Sector Lomo del León
Aravela 6b+/A0, 260 m. (1988); Famosa por su 6º largo, un diedro de 45 m. y 6b de dificultad al más puro estilo de escalada clásica.
Sector Este
Flor de Luna 6ª+, 300 m. (1978); Probablemente una de las más repetidas de este sector, a nosotros nos gusta salir por la Rolling Stone, porque le pone la guinda al pastel.
Sector Central
Gorilas en la roca 6c+, 200 m. (1990); La vía deportiva de dificultad por excelencia de este sector, un desafío con todas las letras de la palabra.
Barranc de l’Arc (Sella)
El Barranc de l’Arc, en el valle de Sella, es uno de esos rincones escondidos entre la Sierra de Aitana y el Puig Campana que combinan belleza natural y carácter escalador.
Aquí encontrarás un entorno de paredes verticales y desplomadas, con rutas que han ganado fama por su calidad y por el ambiente salvaje que envuelve al valle. Tradición y modernidad se dan la mano: desde vías clásicas de varios largos hasta deportivas exigentes que atraen a escaladores de todo el mundo.
Escalar en el Barranc de l’Arc es algo especial, porque desconectas completamente de la Costa Blanca, entras en un Valle único. Un amigo brasileño quedó sorprendido por lo rápido que te aíslas de la primera línea de costa, y lo pequeño que te sientes dentro del valle cuando te envuelve un paisaje de gran belleza. Un lugar donde la naturaleza y el desafío se combinan para ofrecer una experiencia inolvidable.
Aquí te dejo un listado de vías que podemos hacer juntos en este paraíso montañoso.
PARED DE ROSALIA
Tanit 6b+, 100 m.; entre vías de más dificultad encontramos este caramelo, que nos introduce de la mejor manera a la escalada en estas paredes.
TAFARMAIG
La Mujer Lamprea 6c+, 110 m.; Para lo corta que es sorprende la gran variedad de estilos y agarres en muy pocos metros, ruta excelente, pero obliga a tener un buen bagaje de escalada. ¡¡¡Si estás preparado, vamos!!!
EL DIVINO
La Taula 7b, 150 m (1979); Esta podría haber sido uno de esos tesoros escondidos, pero está publicado en alguna guía, y reservado para aquellos que de verdad buscan una escalada vertical, con una fisura muy técnica de escalada fina-fina. Una obra maestra equipada, y con una sensación de altura única. De verdad que vale la pena la aproximación.